¿Eres de esas personas que dejan las cosas para otro momento? Si la respuesta es sí, te invitamos a tomar nota de estos trucos para que te ayudarán a dejar de procrastinar
Dejar las cosas para luego es procrastinar, porque estás postergando realizar una tarea determinada por el motivo que sea. No importa el tamaño ni la importancia de la tarea.
A todos nos ha pasado en algún momento: ¿te suena “lo haré luego”? Si se trata de una acción puntual, no tiene mayor importancia, sin embargo, si es la manera de proceder habitual… Ahí se ha formado un hábito, el de retrasar las tareas o actividades que deben ser atendidas.
Hablábamos de la productividad y de los hábitos que puedes adquirir poniendo en práctica una serie de consejos en esta entrada, que te recomendamos leer.
Cuando procrastinamos nos sentimos mal, pues no sólo se trata de retrasar o incluso evadir una tarea, sino de las consecuencias negativas que esta acción pueda traer a nuestras vidas. Y aún así … procrastinamos. Esto ocurre, porque nos introducimos en un círculo irracional provocado por la dificultad de manejar las emociones y estado anímico que nos provoca la realización de esas tareas.
Los 5 trucos que necesitas para dejar de procrastinar
Los expertos de Tu Giro Positivo te recomendamos cinco acciones muy concretas que te ayudarán a cambiar esas pautas que no te permiten avanzar en tus tareas.
- Para mejorar la productividad te aconsejamos organizar la agenda diaria, semanal y mensual ya que es una de acciones más eficaces. Siempre y cuando, anotes las tareas en cuestión y te comprometas con su cumplimiento.
- Busca la motivación en la acción. ¿Te has dado cuenta de que las tareas que más te gustan las haces al momento? No las dejas para otro día porque se trata de cosas que deseas hacer. Así que el truco aquí es buscar lo bueno que te va a aportar el trabajo realizado. En lugar de mirar el presente y lo que no te apetece hacer, céntrate en el futuro y en lo bien que te sentirás cuando lo hayas hecho.
- Rutina, rutina, rutina. Tienes que construir una rutina, es decir una serie de acciones en un orden establecido, alrededor de las tareas con las que sueles procrastinar. Así se facilita la ejecución de esos trabajos y se favorece que se genere un nuevo hábito.
- Ten muy presente el poder de las palabras. Si tu cerebro tiene asociada la tarea como algo obligado y te refieres a esta como “Tengo que” o “Debería de”, una buena manera de provocar otra asociación, más positiva es cambiar las tareas como algo que quieres hacer y no como una obligación. Las expresiones “Quiero hacer”; “Me beneficia en” y similares te ayudarán a ver esas cosas como algo menos obligatorio, y por lo tanto, la ejecución también cambiará.
- Valora el conocimiento. Ahora que ya sabes que la procrastinación es un mal hábito adquirido por una falta de herramientas de gestión emocional, ya tienes el punto de partida para tomar impulso e iniciar el cambio. Se trata de combatir emociones como el aburrimiento, la inseguridad, la desmotivación o la frustración.
Además de poner en práctica estos trucos, te invitamos a que busques el acompañamiento de un profesional en materia de gestión emocional y modificación de hábitos. Como has visto, no sólo se trata de poner solución al nivel de productividad, sino de aprender herramientas de gestión emocional.
En Tu Giro Positivo te acompañamos paso a paso y a tu ritmo en el proceso de cambio que necesitas hacer. ¿Quieres conocernos? Muy pronto podrás acceder a un curso de formación específica sobre procrastinación.
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