Las palabras “sólo te tengo a ti, yo no querré ir a una residencia, tú tendrás que cuidar de mí” grabadas a fuego
El Alzhéimer hace que la convivencia sea cada vez más difícil
Elvira es una mujer de 45 años que reside en Asturias junto a su marido, una hija adolescente, y su madre con Alzheimer.
Ella ha crecido viendo a su madre cuidar a sus abuelos, y tiene grabadas a fuego las palabras “hija, como sólo te tengo a ti, cuando yo sea mayor tú tendrás que cuidar de mí, yo nunca querré ir a una residencia.”
La madre de Elvira ha ido evolucionando en su enfermedad y la convivencia es cada vez más difícil. Elvira se pasa las noches sin dormir, y eso afecta mucho a su estado de ánimo, a las actividades que realiza en su día a día y a la forma en la que se comporta, no sólo en el trabajo, sino también con su hija, con su marido y con la gente que la rodea.
“No necesito terapia, tengo amigos con los que hablar”
Iniciamos un proceso terapéutico con Elvira, a pesar de que ella comenta que no le hace falta, porque tiene amigos con los que habla regularmente. Sin embargo, no es consciente de la necesidad y de lo que se puede hacer por su salud mental.
Aún así continuamos viéndonos de manera esporádica, una vez al mes, simplemente para soltar e ir agarrando.
Bajo ningún concepto ella quiere llevar a su madre a una residencia pese a que sabe que es lo que más necesitan ella y su familia, y que su madre estaría mucho mejor atendida.
No es capaz de dar este paso porque afirma que mientras pueda, ella la cuidará: “mientras mi madre me reconozca de vez en cuando, me merecerá la pena”.
El proceso terapéutico continúa, pero con una nueva línea
Continuamos el proceso terapéutico, que ahora ha asumido una nueva línea. Nuestro objetivo no es que Elvira cambie o modifique toda su vida. El objetivo ahora es prepararla para cuando llegue el momento de poder llevar a su madre a una residencia.
La vida va cambiando y, a pesar de que nosotros, como amigos, familia, como terapeutas… veamos la solución fácil, entre comillas, o más rápida, esa solución no la podemos poner nosotros. La solución tiene que proponerla y asumirla la protagonista de su vida.
El testimonio de Elvira
“Yo sé que la mejor opción es llevar a mi madre a una residencia, pero esa es la mejor opción para mí. Me parece una posición muy egoísta porque mi madre siempre me ha dicho que no quiere ir allí”.
Para Elvira
No sabemos cómo se hubieran desarrollado las cosas de otra manera. Quizás, si le hubieras preguntado a tu madre en qué casos sí podrías llevarla a una residencia, lo más seguro es que ella hubiera respondido “cuando ya no te reconozca”.
Elvira tiene la solución al alcance de la mano. Familia, amigos y profesionales están de acuerdo con esa decisión, pero ella no quiere dar el paso.
La conclusión de este caso es que cada uno es libre de poder elegir y poder decidir. Nosotros, desde Tu Giro Positivo, estamos contentos de poder acompañar a Elvira en este tránsito en el que poco a poco se adaptará a la situación.
Cuando ella esté preparada para dar este paso, nosotros estaremos con ella para que pueda hacerlo de la mejor manera posible. Mientras tanto, ella decide, ella es la dueña de su vida.
¿Y tú? ¿También eres un cuidador?
Devolvemos lo que recibimos, y por eso queremos cuidar de nuestros padres y familiares cuando se vuelven mayores. También asumimos el rol del cuidador con personas con enfermedades crónicas, físicas o mentales. Pero el cuidador también necesita cuidados. Te invitamos a descubrirlo en este post.
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