Jenifer Sánchez

Los secretos para un descanso de calidad

¿Te gustaría conocer cuáles son los secretos para tener un descanso de calidad?

Lo primero para tener un descanso de calidad es saber qué significa y a qué hace referencia.

Cuando no descansamos bien, nos resulta sencillo identificarlo porque nuestro cuerpo y nuestra mente están resentidos.

El estrés del día a día, una lista interminable de tareas, la necesidad de llegar a todo, dolencias físicas, pensamientos recurrentes, preocupaciones…Todos estos factores provocan dificultades para conciliar el sueño y poder descansar bien.

El descanso es una necesidad y debemos convertirlo en una prioridad en nuestras vidas. Sólo si somos conscientes de esto, podremos tomar acción.

En seguida abordaremos las estrategias para conseguir mejorar nuestro descanso. Pero primero es importante recordar que la actividad diaria que nos ayuda a descansar es DORMIR. Tal vez no por más tiempo, pero sí mejor.

Los secretos para un descanso de calidad

La cantidad y la calidad no son lo mismo. Y dormir bien, con la calidad adecuada, es fundamental.

  1. Recuerda que eres humano y que no tienes superpoderes. Lo de parar o alargar el tiempo no es una de tus habilidades porque los días seguirán teniendo 24 horas.
  1. Revisa tu lista de tareas diarias. Es habitual empezar a hacer, hacer, y hacer, sin parar ni un minuto para pensar. De verdad. Piénsalo: ¿es posible hacer en un día todo lo que te habías propuesto? Revisa tu lista de tareas con atención porque en esas 24 horas debes incluir las actividades  básicas y necesarias del día a día, y entre otras, hay que incluir las horas de DORMIR. Tal vez necesites ayuda para aprender a gestionar mejor el tiempo. En esta entrada te damos algunas pautas para conseguirlo.
  1. Relativiza. No todo tiene la misma importancia. Seguro que hay cosas que puedes dejar para otro momento o día. Lo que no se puede quedar en el tintero es tu descanso: esta es una prioridad innegociable.
  1. Ayúdate a conciliar el sueño. El ritmo del día a día provoca que hagamos las cosas de manera acelerada, incluso hasta instantes antes de irnos a la cama, y así es muy difícil conciliar el sueño. Nuestro cuerpo y nuestra mente necesitan “desconectar” y eso no se consigue en dos minutos. Ve  bajando el ritmo poco a poco y prepara tu cuerpo y tu mente para la actividad de dormir.
  1. Los pensamientos se tienen que quedar en la mesita de noche, o fuera de la habitación. Sí, tienes muchas cosas que hacer y no puedes olvidarte de nada. Pero también necesitas recargar las pilas para poder cumplir con tu planificación. Una opción es anotar en una libreta todo lo que ha quedado pendiente, ya sean llamadas, tareas, ideas que no has podido anotar… Y así tu mente se quedará tranquila porque no vas a olvidar nada.
  1. Pon en práctica ejercicios de respiración. La llamada respiración consciente es una gran aliada para el descanso. Permite liberar la tensión acumulada e inducir al sueño y a la actividad de dormir.

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