Jenifer Sánchez

Formación que Capacita

Existen muchos tipos de formación: reglada, no reglada, cursos, jornadas, seminarios, talleres, coloquios o tertulias entre otros. Sin embargo, la cualidad de capacitar no depende de la extensión ni del tipo de formación.

Depende de 3 aspectos muy importantes.

Pero antes, comencemos por saber que significa capacitar. Según la RAE es hacer a alguien apto, habilitarlo para algo. Es decir, si recibes una formación donde aprenderás a coser botones, cuando ésta termine, tú tendrás que coser botones con éxito.

Los 3 aspectos que determinan que una formación capacite a la persona:

  1. La formación en sí. ¿Qué objetivos tiene? ¿Cuáles son los contenidos? ¿Formato y diseño de la formación? ¿Cuándo, cómo y dónde? ¿Precio y valor?

Es importante tener toda la información para ajustar las expectativas. La información es poder, y conocer nuestra situación en el momento de elegir el tipo de formación que queremos recibir, también.

Tenemos que ser realistas y saber que no aporta lo mismo un taller de 2 horas, que un curso de 20 o una formación de 200. Pero esto no quiere decir que lo mejor siempre sea la formación de más cantidad de tiempo, o que, para ti, en este momento sea lo más adecuado.

A veces las personas se bloquean y no pueden aprovechar bien los recursos. ¿Quieres saber si estás bloqueado? Te invitamos a leer esta entrada.

  1. El docente. Todos hemos tenido diferentes profesores para una misma materia y sabemos cómo es el “buen docente” e identificar aquellas cualidades que debe tener.

A veces, incluso, no elegimos una formación por los contenidos, sino por la persona que los imparte. Porque independientemente de cuáles sean los objetivos, tú vas a aprender y la formación va a estar llena de valor.

  1. Tu actitud. La forma en la que te enfrentas a la formación será determinante para que te lleves la mejor de las experiencias y puedas agarrar todo lo expuesto y adaptarlo, transformarlo e integrarlo en tu día a día, ya sea a nivel personal o laboral.

Todos nos hemos equivocado al elegir una formación, y cuando hemos comenzado nos hemos dado cuenta de que no se ajustaba exactamente a nosotros, o que la persona que la imparte no sabe transmitir.

La actitud siempre es fundamental, pero en estas situaciones es donde más hay que ponerla de manifiesto. De todo se aprende, hasta de cómo no hacer.

Aspectos que tener en cuenta cuando elegimos una formación

  1. Formación: buscar toda la información y no quedarse con dudas. Pedir referencias a otras personas que la hayan realizado
  2. Personal docente: seguirles por redes sociales, conocer su trabajo, su forma comunicar, también puedes pedir referencias o hablar directamente con ellos y despejar tus dudas
  3. Actitud: piensa que es tu responsabilidad sacar el máximo partido a la formación. Y que tienes capacidad suficiente como para identificar las cosas que te pueden aportar y guardártelas. Si te enfrentas a la formación desde una mirada victimista, negativa o pasiva… da igual la formación o el docente… no te llevarás nada bueno.
  4. Autoconocimiento de ti mismo y tu situación actual. A veces por mucha actitud que le pongas y muy buenas que sean las personas que imparten la formación… ¡¡No es tu momento!!

¿Sabes por qué sé que la formación que imparto capacita a las personas?

  • Diseño formación a medida teniendo en cuenta las necesidades y circunstancias
  • Aporto teoría que se integra en la práctica real
  • Enseño estrategias y herramientas prácticas y útiles
  • Soy flexible y adapto los contenidos, ejercicios y dinámicas según el grupo

Diseñamos talleres, construimos sueños y cambiamos vidas

Si quieres saber un poco más, no lo dudes y ponte en contacto con nosotros.